Salas de inadmitidos de Barajas: viajeros retenidos durante días sin sus enseres personales

Compartir

 

  • A la sala de rechazados van a parar los viajeros a los que no se les permite la entrada en territorio nacional
  • A esta sala no acceden las entidades que defienden los derechos humanos, la asistencia social corre a cargo de AENA
  • “Estamos como presos. No nos dejan tener los teléfonos móviles, nada. Es un abuso”, dice Judith a eldiario.es desde el único teléfono de una de las salas

Despacho de la sala de inadmitidos para las entrevistas a los viajeros / DEFENSOR DEL PUEBLO“El que entra aquí ya no sale”, relata una de las mujeres que coge el teléfono de la sala de inadmitidos de la Terminal 1 del aeropuerto de Barajas y que rechaza dar su nombre. Le pasa el auricular a Judith (nombre ficticio), una joven venezolana que lleva 48 horas en esa estancia, a la espera de subirse al avión con el que pondrá fin de una forma precipitada a las vacaciones que le han durado tres escasos días.

Ella voló sola a Madrid. La capital era solo una parada en su itinerario con destino a Gibraltar. Con este viaje lo que buscaba era reencontrarse con su familia, a la que hacía tres años que no veía. Pero al final no ha sido posible. Un problema con la documentación que le solicitaban para entrar en España no le ha permitido cruzar el control fronterizo. “Por lo visto, la invitación de mi familia no es válida. Ellos tienen el domicilio en Gibraltar, y me han dicho que necesitaba una invitación española”, explica Judith, desanimada al pensar en sus tíos que la esperaban en el aeropuerto, a pocos metros de donde se encontraba, y a quienes no ha podido abrazar. Corrobora lo que ha dicho su compañera de sala, “una vez que entras aquí, solo queda esperar el vuelo de vuelta a casa”.

Después de ser apartada en el control, los agentes le hicieron una entrevista para conocer por qué quería venir a Madrid y le comunicaron que tenía que esperar tres días en la sala de inadmitidos hasta ser expulsada. “Estamos como presos. No nos dejan tener los teléfonos móviles, nada. Esto es un abuso, te tratan como si no tuvieses derechos. Te quitan todo, no puedes salir a respirar aire fresco, estás como en prisión”, denuncia a través del único teléfono que hay en esa estancia de la T1.

Noticia completa.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *