La deuda contraída con la troika no respeta los derechos humanos y no debe ser pagada.

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El periodo que va de la victoria de Syriza al acuerdo con los acreedores o a la ruptura de la Eurozona será recordado como uno de los más intensos de la historia comunitaria. Casi en tiempo de descuento, el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, encontró el sostén en la víspera de la reunión del Eurogrupo clave para tratar la extensión del rescate en el Comité Internacional que audita la deuda helena y que dictó sentencia sobre la “legitimidad” de la deuda griega. Los expertos creen que las obligaciones contraídas la troika tienen carácter “ilegítimo e ilícito” y han derivado en una deuda “odiosa” que atenta contra los derechos humanos.  La recomendación de los expertos, 15 extranjeros y 15 nacionales: el impago.

El Capítulo 6, El impacto de los “programas de rescate” en materia de derechos humanos, concluye que las medidas aplicadas en virtud de los “programas de rescate” han afectado directamente a las condiciones de vida de la gente y violado los derechos humanos, que Grecia y sus socios están obligados a respetar, proteger y promover en el marco del derecho interno, regional e internacional. Los ajustes drásticos, impuestos a la economía griega y la sociedad en su conjunto, han dado lugar a un rápido deterioro de las condiciones de vida, y siguen siendo incompatibles con la justicia social, la cohesión social, la democracia y los derechos humanos.

Comisión de la Verdad de la Deuda Griega. Atenas. 17 de Junio.

Auditoria de la Deuda Griega: Resumen Ejecutivo.

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