Una investigación culpa a las élites hondureñas de los asesinatos de activistas.

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eldiario,

Importantes figuras políticas y magnates comerciales están implicados en la ola de violencia contra activistas medioambientales en Honduras. Así lo confirma una investigación llevada a cabo por la organización Global Witness, que asegura que las élites del país están utilizando métodos criminales para aterrorizar a las comunidades con total impunidad.

Al menos 123 activistas medioambientales han sido  asesinados en Honduras desde que un golpe de Estado expulsó del poder al presidente Manuel Zelaya. Muchas de las víctimas han sido miembros de comunidades indígenas y rurales que se oponen a grandes proyectos en sus territorios.

El asesinato el año pasado de la activista indígena Berta Cáceres, que ganó el prestigioso galardón medioambiental Goldman en 2015, desencadenó una condena internacional, pero Honduras ha fracasado a la hora de poner fin al derramamiento de sangre.

A Cáceres la mataron a tiros después de años de amenazas de muerte y de persecución por parte del Estado. Las amenazas y la persecución fueron consecuencia de su campaña contra la presa hidroeléctrica Agua Zarca (que recibe financiación internacional) en el río Gualcarque, un lugar sagrado para el pueblo Lenca.  Dos de sus compañeros han sido asesinados desde entonces.

Noticia completa.

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