El enfoque de género en la economía social y solidaria: aportes de la economía feminista.

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Economistas sin Fronteras, Dossier 25 Primavera 2017
La Economía Social y Solidaria, en sus múltiples concepciones, desde las experiencias europeístas a las diversas corrientes autónomas de América Latina, se caracteriza por incorporar una serie de elementos (solidaridad, redistribución, sostenibilidad) que cuestionan el sistema económico imperante, el cual, amparado en la Ley del Mercado total ha dotado a su agente prototípico, el Homo Economicus, con valores asociados a lo masculino: competitivo, egoísta y autosuficiente.
Por su parte, la Economía Feminista ha adoptado una visión muy crítica de los supuestos y cuestionamientos de la escuela neoclásica, ya que tienen un fuerte sesgo de género, aunque se presentan como imparciales y de aplicación universal. Esta corriente recalca la importancia de los hogares como productores de bienes y servicios esenciales (trabajos domésticos y de cuidados) para la calidad de vida de las personas y que han sido sistemáticamente olvidados e ignorados en los análisis económicos.
Por todo ello, en la construcción de iniciativas de desarrollo (local) bajo los parámetros de un sistema alternativo social y solidario, la inclusión de la perspectiva de género es fundamental, analizando para ello el papel de la mujer en la sociedad y en el territorio, reconociendo las diferencias de roles y la situación desigualitaria desde la que parten en cualquierámbito de análisis (económico, social, cultural y ambiental)

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