Vida mantera.

Compartir

eldiario.es, catalunyaplural.cat, julio 2017

Vida Mantera es un especial de cuatro reportajes que pretende abordar en profundidad la realidad de la venta ambulante en la ciudad de Barcelona, buscando algunas causas en la propia ciudad, otras en las fronteras europeas, y otras tantas en el país de origen de la mayoría de personas que desarrollan dicha actividad, Senegal. Este proyecto ha sido impulsado por Catalunya Plural y SOS Racisme gracias al apoyo de una beca DevReporter, impulsada por Lafede.cat – Organitzacions per a la justícia global y financiada por el Ayuntamiento de Barcelona.
Fotografía de Sònia Calvó: La familia Ndiaye al completo.

“Quiero irme a Europa, lo he hablado con mi familia. Sin secretos. Mi madre está cansada y yo, siendo ya adulto, debo ir a ayudarla”, comenta Mohammed, al lado de su madre adoptiva, en una pequeña habitación que tiene un eco similar al de una cueva. En la estancia no descansan nada más que dos televisores (uno sin cableado), un cuadro y un colchón más fino que una tostada. Mariéme Sall, tutora de Mohammed, atiende con la cabeza ante las palabras de su ahijado. Ella sostiene una familia de cinco miembros. El padre del joven está enfermo y la madre murió catorce años atrás.

Mariéme vende té a lo largo del día, además prepara las comidas de toda la familia y se encarga del mantenimiento de la casa. Pese a que Mohammed ha completado estudios en el manejo del aluminio, el joven no encuentra trabajo en la región. Por ello, Mariéme le ha pedido que lo intente en Europa, para que “ayude a la familia, a sus hermanos, y a él mismo”. “En cuanto a la salida, que Dios haga que el día que se marche sea en condiciones legales. Es todo lo que deseo”, zanja.

Mohammed también insiste en el cómo del viaje. También lo hace su hermana, Fatou. “Yo también quiero viajar, pero no como lo hacen otros, en pirogue [palabra francesa utilizada también en el idioma wólof para designar el cayuco]. Quiero ir a fortalecer mis conocimientos y volver”, asegura. Fatou, que tiene 19 años, está estudiando y quiere ser periodista, embajadora o ministra. Por ese orden.

Su padre, que trabaja en Estados Unidos, les manda dinero cada mes, pero no es suficiente, y la situación le asfixia. “Yo sé que todo lo que quiero hacer en mi familia, si viajo lo podré hacer, pero si me quedo en Senegal no”, sostiene. Y prosigue: “Si yo fuera un chico lo haría como lo hace toda la gente aquí… Con barcos. Pero no ser un chico es un hándicap. Así que si tengo un visado de trabajo será mejor, pero si tengo un visado turístico lo tomaré, porque todos los medios son buenos para irse de aquí”.

“Las causas de la migración han sido similares en los últimos diez o quince años en Senegal: la pobreza, no la pobreza extrema, pero sí una falta de infraestructuras e información. Una falta de esperanza: sólo ven su futuro en Europa, con esa imagen que tienen de la Europa en la que encontrarán un trabajo y ganarán dinero. La imagen que ven en las series de televisión”, añade la responsable de la OIM (Organización Internacional por las Migraciones).

‘Vida Mantera’| Primera parte| “Quiero irme a Europa, tengo que ayudar a mi madre”

‘Vida Mantera’| Segunda parte| Vender en la calle en Dakar o plantar la manta en Barcelona

‘Vida Mantera’| Tercera parte| Dejar la pesca para navegar las fronteras: los riesgos de migrar a Europa

‘Vida Mantera’| Cuarta parte| Organización contra la precariedad: la cultura que se carga con la manta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *