Áreas de actuación

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DERECHOS HUMANOS
Los derechos iguales e inalienables de todos los seres humanos establecen las bases para la libertad, la justicia y la paz en el mundo.

Este enfoque se centra prioritariamente en los sectores más desfavorecidos de la población, lo que supone la toma de conciencia de las estructuras y relaciones de poder que hacen posible la discriminación y/o marginación desde cualquier otra perspectiva.

El Enfoque basado en los Derechos Humanos concede importancia no sólo a los resultados, sino también a los procesos, integrando los principios de  participación, igualdad y no discriminación, y la rendición de cuentas en todas las etapas del proceso.

GÉNERO
Análisis de género como elemento imprescindible para diseñar acciones, teniendo en cuenta los desequilibrios existentes en el acceso al trabajo, los recursos, el ocio, la riqueza, la cultura y el poder según el género y la desigualdad que así se genera. Permite comprender las dinámicas ¿?  sociales que producen y reproducen la desigualdad, así como los mecanismos de dominación que utilizan las instituciones y los hombres como grupo social, y visualizar la valoración asimétrica de las capacidades y comportamientos según el sexo

Hace énfasis en desvelar, interpelar y transformar las relaciones de poder, subordinación e invisibilización, basadas en el género y la identidad sexual, vinculadas a otras variables como la edad, etnia, raza, capacidad funcional, grupo social, etc.

La perspectiva de género no solo alude  al potencial analítico de esta categoría sino también a su potencial político y transformador de la realidad, es una propuesta política en tanto que exige un compromiso a favor de la construcción de relaciones sociales equitativas y justas.

ENFOQUE PSICOSOCIAL
La violencia que sufren los grupos y las personas sometidas a situaciones de vulneración de derechos, tienen un impacto que requiere de un abordaje particular que permita disminuir el daño psicológico y psicosocial que se pueda derivar de ello.

Defendemos la necesidad de fortalecer a las personas y los grupos en su dimensión personal, emocional y espiritual, posibilitando así mayor capacidad y posibilidad de organizarse en redes, construir relaciones de solidaridad y apoyo, construcción de alternativas y propuestas para resolver la situación en que se encuentran.

Consideramos el análisis y abordaje psicosocial una herramienta de trabajo político que tanto a nivel individual como comunitario ayuda a dar sentido a las experiencias para reconstruir los proyectos personales, organizativos y políticos encaminados a la transformación de las estructuras y los contextos que originan esta violencia.

MIGRACIÓN, DESPLAZAMENTO Y REFUGIO
Las personas nos movemos. Siempre nos hemos movido. Sin embargo, nunca como ahora la movilidad humana ha tenido tantos obstáculos. Nunca como ahora se han cerrado las fronteras a las personas y violado las leyes fundamentales de protección internacional.

En las últimas décadas el número de personas desplazadas, al interior de sus propios países, cruzando fronteras o recorriendo continentes en condiciones absolutamente dramáticas, ha aumentado de manera espectacular.

Estos desplazamientos forzosos debidos sobre todo a factores humanos (conflictos armados, megaproyectos extractivistas, etc.) y/o catástrofes naturales, están siendo abordados desde un enfoque de “seguridad nacional” o de persecución del delito, con la estigmatización de personas y colectivos, endurecimiento de  políticas migratorias, incumplimiento de leyes sobre refugio, Derechos Humanos, etc. Rescatar el Derecho internacional y el enmarque de análisis de los conflictos es una necesidad y una urgencia.

FORTALECIMIENTO ORGANIZATIVO
Trabajar por el fortalecimiento organizativo es una apuesta por procesos que promuevan mejores prácticas al interior de los grupos y apuesten por movilizar recursos para solucionar problemas de interés común.

Analizamos el contexto para comprender el entorno social, político, económico y cultural y cómo se transforma. Este es el punto de partida para que nuestras acciones sean relevantes y adecuadas dando respuestas a los problemas que se aborden; significa también vislumbrar posibles tendencias y escenarios donde nos moveremos.

La acción encaminada al fortalecimiento organizativo implica trabajar aspectos como: elaboración de planes de incidencia estratégicos organizacionales, construcción de espacios de coordinación y redes, facilitación de espacios organizativos como son las asambleas, programaciones y evaluaciones internas. Incorporación de aspectos específicos en las Agendas como son la perspectiva psicosocial y de género, instrumentos y herramientas de protección. Toma de decisiones participativas y liderazgo, así como la facilitación y mediación para la transformación de conflictos.

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