ES TIEMPO YA. Políticas publicas eficaces para el derecho a defender los derechos humanos

Protection International y CEJIL

Ante el elevado número de agresiones contra defensores de derechos humanos en las Américas (y el resto del mundo), ES TIEMPO YA intenta averiguar qué está fallando con los mecanismos y programas nacionales que varios gobiernos de la región han puesta en marcha para protegerlos.

Protection International y CEJIL unen su experiencia en la región y aportan con este libro un enfoque novedoso, que ofrece nuevas posibilidades para mejorar las políticas de protección.

La publicación se presentará en diferentes lugares durante los próximos meses, comenzando por Bogotá, Colombia, el 1 de marzo de 2018 en la Universidad de los Andes.

Una síntesis de la publicación también estará disponible en español e inglés en las próximas semanas.

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Informe del Relator Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos

Consejo de Derechos Humanos
37º período de sesiones
26 de febrero a 23 de
marzo de 2018
Tema 3 de la agenda
Promoción y protección de todos los derechos humanos,
civiles, políticos, económicos, sociales y culturales,
incluido el derecho al desarrollo
En el presente informe, elaborado en cumplimiento de lo dispuesto en las resoluciones de la Asamblea General 66/164 y 68/181 y en las resoluciones del Consejo deDerechos Humanos 16/5 y 25/18, el Relator Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos, Michel Forst, analiza la situación general de las personas que actúan en defensa de los derechos de todas las personas en movimiento. El Relator Especial desea señalar la difícil situación de quiene s trabajan en solidaridad con las personas en movimiento y tratan de promover y procurar la protección de los derechos de esas personas. Exhorta a todos los Estados y demás agentes pertinentes a que protejan y promuevan los derechos de los defensores de la s personas en movimiento y atiendan a los problemas a que estos se enfrentan.

Tiempo de paz, 126: Defensoras y defensores de Derechos Humanos

El número, coordinado por los responsables de los proyectos internacionales de MPDL, Marta Iglesias y Fernando Díaz, está dedicado a los defensores y defensoras de derechos humanos en la Comunidad Internacional, entendidos en sentido amplio.

No aborda todas las cuestiones y ángulos desde los cuales se puede analizar, pero creemos que fue un acierto del Consejo de Redacción la elección del tema. Y ello, porque su lectura permite hacerse una idea tanto del marco general como de algunos casos particulares que sufren los defensores de los derechos humanos y, por ello, permiten ver los desafíos que tiene ante sí la construcción de los mismos.

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Informe Anual sobre defensores/as de derechos humanos en riesgo 2017

Nota de prensa

Más de 300 activistas asesinados en 2017: Front Line Defenders publica su Informe Anual sobre defensores/as de derechos humanos en riesgo

Dedicado a los más de 300 defensores y defensoras de derechos humanos asesinados este año, el Informe Anual de Defensores de Derechos Humanos en Riesgo de Front Line Defenders abre con dos páginas que enumeran los nombres de los y las fallecidas. El informe detalla los ataques físicos, las amenazas, el acoso judicial y las campañas de desprestigio utilizadas por actores estatales, no estatales y corporativos para obstaculizar el trabajo pacífico de defensores/as de los derechos humanos en todo el mundo.

En 2017, 312 defensores/as en 27 países fueron asesinados por su trabajo pacífico, según datos recopilados por Front Line Defenders. Más de dos tercios, el 67% del número total de activistas asesinados, defendían derechos sobre la tierra, al medio ambiente y de los pueblos indígenas, casi siempre en el contexto de actividades de industrias extractivas, megaproyectos y grandes empresas.

De entre los casos recopilados, solo el 12% de todos los casos de asesinato dieron como resultado el arresto de sospechosos. La impunidad ante actos de violencia y la insuficiencia crónica de protección para defensores/as en riesgo continúa generando el clima de frecuentes asesinatos, dijo la organización. De los casos sobre los cuales se recopilaron datos sobre amenazas previas, el 84% de las y los defensores habían recibido al menos una amenaza de muerte personal antes de ser asesinados/as. []

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POR EL DERECHO A DEFENDER DERECHOS

La Comunidad Internacional ha llegado al acuerdo de promover y proteger los derechos humanos. Todos los Estados deben adoptar las medidas necesarias para que toda la ciudadanía pueda disfrutar de estos derechos en condiciones de libertad y seguridad. Sin embargo, en el mundo en el que vivimos no solo abundan las guerras y dictaduras, sino que las democracias son cada vez más débiles, y los espacios para la sociedad civil se van cerrando. En general, han aumentado las asimetrías de poder, la desigualdad, la exclusión y las múltiples formas de discriminación.

Los defensores y defensoras alzan la voz en favor de la libertad de expresión, cuestionan el racismo y el patriarcado, condenan la tortura, luchan por la defensa de la tierra y el medio ambiente, exigen responsabilidades y construyen alternativas para lograr la justicia, la igualdad y la paz. Por su parte, gobiernos, grupos armados, empresas se esfuerzan en silenciar y desacreditar su labor para proteger sus intereses por encima de los derechos humanos, catalogándoles como delincuentes, indeseables, terroristas, antipatriotas o contrarios al desarrollo. Habitualmente se les criminaliza y se hace un uso indebido del derecho penal para paralizar sus reivindicaciones y debilitar sus organizaciones.

Cada día, numerosos defensores y defensoras sufren persecución, amenazas, encarcelamiento, torturas, asesinatos o son víctimas de desaparición forzada por su compromiso con la defensa de los derechos. Las mujeres defensoras sufren, además, un impacto diferenciado: violencia sexual, ataques a sus familias, se cuestiona su liderazgo como mujeres y cuentan con menos respaldo social y menor acceso a las medidas de protección existentes. Legislaciones y mecanismos de protección fallan a la hora de garantizar su vida, libertad sexual, integridad. Según Front Line Defenders desde que se adoptó la Declaración sobre Defensores y Defensoras de 1998, más de 3.500 defensores/as de los derechos humanos han sido asesinados/as por su labor pacífica de defensa de estos derechos.

El Mecanismo de la Unión Europea para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos en el periodo 2016 y 2017 ha publicado un total de 1.587 alertas, entre las que se incluyen 384 por homicidios,  842 por criminalización, 195 por amenazas, 91 por agresiones y 75 por medidas privativas de libertad. En al menos 22 países hubo personas a las que mataron por defender pacíficamente los derechos humanos, como periodistas, sindicalistas, abogados/as, defensores/as de derechos de las mujeres o de colectivo LGTBI y, sobre todo, a defensores/as del territorio y los bienes naturales comunes frente a la instalación de megaproyectos; en 63 países defensores y defensoras fueron objeto de campañas de desprestigio; en 68 países fueron objeto de arresto o detención solo por su labor pacífica; en 94 países recibieron amenazas o sufrieron agresiones.

Por todo ello, las organizaciones firmantes queremos reconocer de manera pública el papel fundamental de los defensores y defensoras, sus organizaciones y movimientos; y sus esfuerzos para realizar su labor en un contexto de gran violencia y deterioro democrático y protegerse de unos ataques cada vez más graves y frecuentes. Los Estados, por acción u omisión son responsables de las causas profundas que provocan estos ataques y deben  garantizar un espacio seguro en el que puedan desempeñar este papel crucial en condiciones de libertad y seguridad. Por todo lo anterior, exigimos a las autoridades públicas competentes que:

  • Reconozcan públicamente, al más alto nivel de Gobierno, el papel esencial que desempeñan los defensores y defensoras de derechos humanos.
  • Investiguen, procesen y, en su caso, condenen a los perpetradores de los ataques contra defensores/as de derechos humanos así como asegurar a las víctimas el acceso a una reparación efectiva.
  • Prioricen en la agenda política e institucional las iniciativas que permitan garantizar un espacio seguro para los defensores y defensoras, dando cumplimiento a lo dispuesto por la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Defensores de los Derechos Humanos.
  • Garanticen que las empresas, en sus territorios y en sus actuaciones en otros países, no violen los derechos humanos y que, en los casos en los que sí suceda, se indemnicen los daños y se depuren las responsabilidades.

Madrid, 12 diciembre de 2017